Existen ciertas expresiones faciales
comunes en los seres humanos, innatas al mundo emocional de la
especie. Esta fue la conclusión a la cual arribó el psicólogo Paul
Ekman sobre la investigación en emociones humanas que desarrolló en
1972. Estas 6 emociones básicas arman el acróstico llamado MATIAS
como forma de recordarlas. Es útil tener en cuenta que nuestro cuerpo
reacciona exactamente igual si lo que nos sucede es real o lo
imaginamos.
Miedo: Cuando aparece, nuestro cuerpo
reacciona con tensión, stress y bombeando sangre mas rápidamente a
los músculos. Su utilidad es defendernos, permitiéndonos atacar o
salir huyendo.
Alegría: Cuando aparece, nuestro
cuerpo se afloja, hay sonrisas y bienestar. Las endorfinas nos
invaden. Su utilidad es ponernos contentos, generando ganas de hacer
actividades y de disfrutar de la vida.
Tristeza: Cuando aparece, nuestro
cuerpo se aplana y nos sentimos desmotivados, con pensamientos
pesimistas. Su utilidad es meternos hacia nuestro interior, alejarnos
de las actividades y permitir así inspirar cambios, o actos
creativos.
Ira: Cuando aparece, nuestro cuerpo
reacciona con aceleración, pulso aumentado, calor. Un gran torrente
de energía extra nos invade y nos moviliza a reaccionar. Su utilidad
es impulsarnos a alcanzar eso que queremos, y que no nos está
sucediendo.
Asco: Cuando aparece, rechazamos
completamente eso que nos lo produjo. Su utilidad es protegernos de
algo que nuestro cuerpo considera dañino.
Sorpresa: Cuando aparece, nos quedamos
estupefactos ante eso que no esperábamos que suceda. Su utilidad es
paralizarnos y ser la precursora de otras emociones que sí tienen
valencia.
Ninguna emoción es buena o mala, eso
solo es una interpretación de nuestra mente. Cada emoción nos ayuda
si la manifestamos en el momento adecuado.

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