Muchas personas llegan a un proceso de ayuda diciendo: “quiero cambiar”. Pero muchas veces, detr谩s de esa frase, hay una idea dolorosa: “hay algo mal en m铆”.
Y tambi茅n existe una condici贸n inconsciente que muy poco se tiene en cuenta: de la manera que hoy "estoy siendo" lo he tomado como parte de mi identidad, y cambiarlo ser铆a similar a renunciar a una parte de m铆... y con eso voy a tener que hacer un duelo, con la incertidumbre y pesar que puede traer.
Desde una mirada humanista, la transformaci贸n personal no consiste en destruir partes de uno mismo, sino en comprenderlas, ordenarlas e integrarlas. Muchas conductas que hoy generan conflicto alguna vez fueron intentos de protecci贸n.
La ansiedad pudo haber intentado anticipar un peligro.
El control pudo haber buscado seguridad.
El enojo pudo haber defendido un l铆mite.
La necesidad de aprobaci贸n pudo haber buscado pertenencia.
¿Has pensado alguna vez esas emociones desde esta manera?
El problema no es que esas partes existan. El problema aparece cuando siguen dirigiendo la vida adulta desde heridas no resueltas, y nos hemos convencido no tener la capacidad de una elecci贸n consciente de nuestras reacciones.
Por eso, transformar no es actuar distinto por fuerza de voluntad. Es aprender a registrar qu茅 se activa, distinguir qu茅 pertenece al presente y qu茅 viene del pasado, recuperar energ铆a personal y elegir una respuesta nueva.
En mi forma de trabajo, este proceso puede pensarse como un camino de orden interno: percibirse, registrarse, ordenarse, recuperar potencia, integrarse y construir direcci贸n futura elegida. A este proceso lo llamo Mi m茅todo PROPIO.
No se trata de negar la historia. Tampoco de quedarse atrapado en ella. Se trata de poder decir: “esto me pas贸, me marc贸, pero no tiene por qu茅 seguir decidiendo por m铆”.
La transformaci贸n profunda empieza cuando dejamos de atacarnos y comenzamos a escucharnos con honestidad.
Tu historia no se borra.
Se ordena, se integra y se transforma.
Oscar Gananopulo.
Consultor Psicol贸gico.






